Un alegato en defensa del discurso de Ana Iris Simón frente a los ataques del nuevo progresismo urbanita ecologista. La dicotomía urbe-rural siempre ha tenido un componente clasista , o de cierta superioridad de los primeros respecto a los segundos . Antes los adinerados venían al pueblo o a sus fincas a descansar y de ello se beneficiaban las gentes del lugar por gratificaciones varias que les servía para aliviar de forma momentánea sus necesidades básicas y sus miserias. Hoy la globalización y la deriva territorial siguen condenado a la España vaciada a la marginación y la pobreza. Quieren de ella un enorme hostal rural donde vengan a descansar los sufridos urbanitas los fines de semanas y puentes. Un parque temático para su disfrute y a su servicio. A centenares de pueblos se les ha pretendido callar bajo la quimera del turismo rural como si lo que ofrece cada uno de ellos fuera único, lo mejor, y fuera a movil...
Espacio de pensamientos cívicos y de reflexión desde las ciencias sociales.